El bloqueo automático de blogs a crawlers agénticos se ha convertido en un estribillo común entre editores y operadores de sitios en 2025, a medida que la web se adapta a una nueva generación de agentes autónomos de scraping. Muchos propietarios de blogs han pasado de una dependencia pasiva del robots.txt a defensas activas y en capas que combinan la aplicación a nivel de red, controles comerciales y estrategias legales.
El cambio está impulsado por datos concretos y cambios en las plataformas. Cloudflare y otros proveedores de infraestructura reportaron enormes volúmenes de scraping, proporciones sesgadas de crawl‑a‑referencia y un aumento en la participación de bots provenientes de agentes de IA identificados, todo lo cual llevó a los editores a replantearse cómo proteger su contenido original.
Qué son los crawlers agénticos y por qué importan
“Crawlers agénticos” o “IA agéntica” se refiere a agentes web autónomos o crawlers impulsados por IA que navegan, extraen o actúan sobre el contenido web con mínima supervisión humana. Estos sistemas suelen describirse como agentes de IA, agentes tipo Auto‑GPT o navegadores agénticos; pueden configurarse para localizar, extraer, sintetizar e incluso interactuar con sitios web a gran escala, como se resume en la visión general de IA agéntica en Wikipedia.
A diferencia de los bots tradicionales de motores de búsqueda que buscan indexar contenido para el descubrimiento de usuarios, los crawlers agénticos están diseñados para recolectar contenido para entrenar modelos o alimentar servicios de IA posteriores. El análisis de Cloudflare a mediados de 2025 destacó cómo algunas empresas de IA generan enormes proporciones de crawls pero envían casi nada de tráfico de referencia, lo que subraya incentivos y modelos de negocio diferentes.
Esta asimetría importa porque los editores monetizan a través de referencias, anuncios y suscripciones. Cuando los crawlers toman contenido sin enviar visitas de referencia o sin consentimiento, los creadores pierden valor directo y control. Ese desequilibrio es la razón técnica y comercial detrás de las nuevas medidas defensivas que ahora aparecen en blogs y sitios de medios.
Cambio de política de Cloudflare y el experimento de pago por rastreo
El 1 de julio de 2025, Cloudflare cambió la postura predeterminada para nuevos clientes: los crawlers de IA conocidos se bloquean por defecto, y la plataforma añadió controles gestionados de robots.txt además de un interruptor de “bloquear IA en páginas monetizadas” para dar a los editores un control más estricto y sencillo sobre el acceso agéntico. El movimiento fue presentado por el CEO Matthew Prince como necesario para “devolver el poder a los creadores”.
Simultáneamente, Cloudflare lanzó un mercado privado beta de “Pago por Rastreo” que permite a los editores participantes establecer micropagos para que los crawlers de IA accedan al contenido. El mercado representa una alternativa comercial al bloqueo total: pagar para permitir el acceso curado, o mantener el contenido cerrado. Coberturas en Ars Technica y Wired presentaron el programa como un posible cambio de juego, pero uno que depende de que los proveedores de IA elijan pagar.
Estas herramientas a nivel de plataforma están cambiando el cálculo para los blogs. Donde antes robots.txt y las exclusiones corteses eran la norma, a mediados de 2025 los controles de red y comerciales pasaron al primer plano, permitiendo a los editores tratar a los crawlers de IA como una clase de tráfico gestionada con reglas o costos explícitos.
Respuestas de los editores: robots.txt, bloqueos selectivos y uso real
Muchos sitios de noticias y blogs importantes ahora prohíben explícitamente a crawlers de IA específicos en robots.txt, una tendencia documentada en rastreadores y reportes de la industria en 2024 y 2025. Editores como The New York Times, Reuters y Condé Nast han publicado reglas en robots.txt que bloquean agentes como GPTBot y ClaudeBot, mientras aún permiten bots de búsqueda tradicionales.
Dicho esto, robots.txt está subutilizado y tiene un alcance limitado. Cloudflare estimó que solo alrededor del 37% de los 10,000 dominios principales tenían un robots.txt en junio de 2025, y la mayoría de los archivos existentes no estaban configurados para bloquear agentes de IA modernos. Los observadores también señalan que robots.txt es voluntario, puede ser interpretado de manera diferente por varias herramientas y no proporciona aplicación contra scrapers maliciosos o no conformes.
Instantáneas del Tow Center y Columbia Journalism Review de mayo y junio de 2025 reportaron que muchos editores usan agresivamente robots.txt y otras medidas; sin embargo, otros han sido más lentos en adaptarse o han copiado listas de bloqueo obsoletas que omiten los nombres de agentes actuales. El resultado es un panorama mixto con algunos sitios muy protegidos y otros vulnerables.
Detección, evasión y el problema del gato y el ratón
El scraping en el mundo real opera a escala industrial. Informes de sitios e investigaciones documentaron millones de solicitudes y tácticas evasivas: iFixit reportó aproximadamente 1 millón de solicitudes por día de crawlers en 2024, y los investigadores capturaron crawlers que ofuscaban su identidad, rotaban agentes de usuario o ignoraban completamente robots.txt.
Cloudflare y otros proveedores ahora impulsan la aplicación a nivel de red: análisis de comportamiento, fingerprinting, detección impulsada por ML y bloqueos de un solo clic que identifican y detienen crawlers “sombra” o sigilosos. Estas técnicas son más resistentes que la simple coincidencia de user-agent, pero requieren ajuste continuo ya que los nombres y comportamientos de los agentes cambian rápidamente.
Las proporciones identificadas de crawl‑a‑referencia son sorprendentes: Cloudflare reportó aproximadamente 1,700:1 para OpenAI y ~73,000:1 para Anthropic en junio de 2025, mientras que instantáneas de participación de bots situaron a GPTBot en ~28.97% de acceso en muestras, Meta‑ExternalAgent en ~22.16% y ClaudeBot en ~18.80%. El volumen de tráfico de Bytespider disminuyó en ~71.45% desde julio de 2024, ilustrando cómo el panorama de bots puede cambiar rápidamente a medida que evolucionan las prácticas de aplicación y denominación.
Defensas prácticas que los blogs pueden implementar hoy
Operativamente, los operadores de sitios deben tratar la defensa como una estrategia en capas. La orientación de la industria en 2024 y 2025 recomienda una pila: entradas gestionadas y explícitas en robots.txt nombrando agentes de IA actuales, bloqueo a nivel de servidor y límites de tasa, herramientas de detección y términos legales/de licencias. Herramientas como DarkVisitors, CheckAIBots y Cloudflare Radar ayudan a mantener listas de agentes y análisis actualizados.
Las mejores prácticas técnicas incluyen registrar los user-agents de los crawlers, validar las cadenas UA contra los rangos de IP publicados por los proveedores cuando estén disponibles, desplegar honeypots o trampas para scrapers no conformes y aplicar límites de tasa o bloqueos geográficos/IP al tráfico sospechoso. Combinar estas medidas con avisos legales claros fortalece la capacidad de respuesta del editor ante el uso indebido.
El mantenimiento es crucial. Debido a que los nombres y métodos de los agentes cambian rápidamente, y algunos sitios han estado bloqueando nombres obsoletos mientras omiten los activos, se recomienda encarecidamente la actualización automática de listas de bloqueo y la monitorización continua. Los servicios que publican listas dinámicas de agentes ayudan a reducir la carga administrativa para blogs más pequeños.
Palancas legales y comerciales: demandas, licencias y modelos de ingresos
No todas las respuestas son técnicas. Desde 2023, los editores han seguido rutas legales y acuerdos comerciales: demandas y acciones de cese y desista (por ejemplo, Dow Jones/News Corp contra Perplexity en 2024) coexisten con licencias y asociaciones donde las empresas de IA pagan por el acceso. Algunos acuerdos con OpenAI, Perplexity y editores señalan un futuro híbrido de feeds pagados, licencias y bloqueos selectivos.
El experimento de pago por rastreo de Cloudflare formaliza un camino comercial: permitir el acceso cuando existe una tarifa o contrato, bloquear cuando no. El enfoque intenta alinear los incentivos para que los creadores sean compensados cuando su trabajo se utiliza para el entrenamiento de modelos u otros usos comerciales.
Pero el modelo tiene críticos. Comentaristas en Wired, The Verge y Ars Technica señalan obstáculos prácticos: las empresas de IA deben optar por los pagos, y el pago por rastreo introduce complejidad técnica en torno al SEO, el comportamiento de rastreo y la indexación. El debate continúa sobre si los mecanismos de mercado, la regulación o las normas técnicas gobernarán finalmente el acceso agéntico.
A medida que el ecosistema evoluciona, la auditoría y documentación continua son importantes. Investigadores y auditores recomiendan mantener registros detallados, correlacionar cadenas de user-agent con rangos de IP y preservar registros probatorios para respaldar reclamaciones legales si ocurre abuso.
A corto plazo, los blogs enfrentan una elección: bloquear ampliamente, gestionar el acceso selectivo o experimentar con modelos de monetización como el pago por rastreo. Cada elección conlleva compensaciones en descubribilidad, ingresos y carga administrativa.
Mirando hacia adelante, los defensores enfatizan la agilidad: combinar robots.txt gestionado con aplicación en red, listas de bloqueo dinámicas y una postura comercial/legal clara. Esa postura multifacética da a los editores la mejor oportunidad de controlar cómo los crawlers agénticos interactúan con su contenido.
En última instancia, la pregunta no es si los editores actuarán, ya lo están haciendo, sino cuán coordinadas, transparentes y sostenibles serán esas acciones en todo el ecosistema. La instantánea de mediados de 2025 muestra una web cada vez más gobernada por elecciones activas en lugar de expectativas pasivas.
Para los propietarios de blogs, la conclusión práctica es simple: monitorear, actualizar y elegir una combinación de medidas de aplicación que coincida con su tolerancia al riesgo y su modelo de negocio. Ya sea mediante bloqueos gestionados, programas de pago por rastreo o acuerdos legales, los editores ahora tienen más herramientas que antes para decidir cómo los crawlers agénticos pueden interactuar con sus sitios.
En conclusión, la era en la que los blogs en piloto automático bloquean crawlers agénticos refleja un reequilibrio más amplio entre creadores y servicios de IA. Las defensas técnicas, las funciones de plataforma como las de Cloudflare y los acuerdos comerciales en evolución están remodelando cómo se accede y valora el contenido.
El futuro de la web dependerá de la colaboración y competencia continua entre editores, proveedores de infraestructura y empresas de IA. Los editores que combinen vigilancia técnica, claridad legal y estrategias comerciales adaptativas estarán mejor posicionados para proteger el contenido original en la era de la IA agéntica.