Los informes de que Amazon está en conversaciones para invertir hasta 50.000 millones de dólares en OpenAI se han convertido rápidamente en uno de los mayores momentos de “qué pasaría si” en la carrera por la IA. Las conversaciones, detalladas por primera vez por Reuters el 29 de enero de 2026, se describen como en una etapa inicial, sin términos finalizados, y con Amazon declinando comentar y OpenAI sin responder de inmediato.
Si las conversaciones progresan, las cifras implicadas serían históricas. Reuters informó que OpenAI busca hasta 100.000 millones de dólares en nuevo capital en una ronda que podría valorar la compañía en torno a 830.000 millones de dólares, mientras que un resumen del Wall Street Journal (vía el Benton Institute) sugirió que Amazon podría convertirse en el mayor contribuyente a la nueva ronda de financiación si emite un cheque cercano al extremo superior.
1) Qué se está discutiendo: una posible inversión de $50.000M de Amazon en OpenAI
El 29 de enero de 2026, Reuters informó que Amazon está en conversaciones para invertir “hasta 50.000 millones de dólares” en OpenAI. El informe enfatizó la naturaleza exploratoria de las negociaciones: están en etapas tempranas y la estructura y los términos podrían cambiar antes de que se concrete algo.
TechCrunch también destacó la limitación de los detalles disponibles hasta ahora, citando al Wall Street Journal y señalando que se había puesto en contacto con ambas compañías. Esa dinámica de “pocos detalles, grandes cifras” es común en negociaciones de mega-rondas, donde los compromisos pueden estar escalonados, ser condicionales o estar ligados a acuerdos comerciales.
Otros medios amplificaron la misma afirmación central subrayando su tentativez. Reuters señaló que Amazon declinó comentar y OpenAI no respondió de inmediato, dejando a inversores y observadores de la industria interpretar las implicaciones en función del contexto: la intensidad de capital de OpenAI, las ambiciones en la nube de Amazon y la naturaleza cada vez más impulsada por asociaciones del desarrollo de la IA de vanguardia.
2) El contexto de la mega-ronda: hasta $100.000M recaudados, ~ $830.000M de valoración
Según Reuters (29 de enero de 2026), OpenAI supuestamente busca hasta 100.000 millones de dólares en nuevo capital, y la ronda podría valorar a OpenAI en torno a 830.000 millones de dólares. Incluso para los gigantes tecnológicos actuales, esa escala va más allá del manual estándar para rondas de capital de riesgo o de crecimiento.
Forbes reflejó ese encuadre, señalando que las conversaciones entre Amazon y OpenAI por 50.000 millones podrían implicar una valoración de hasta 830.000 millones de dólares (atribuido a la cobertura del WSJ) y posicionar a Amazon como posible mayor inversor. Si es exacto, indicaría que los inversores están dispuestos a valorar a OpenAI no meramente como una empresa de software, sino como una plataforma cuyas economías están cada vez más determinadas por la infraestructura y la distribución.
La cobertura del mercado también trató el rumor como trascendental incluso antes de la confirmación. Investing.com señaló que las acciones de AMZN “recortaron pérdidas” después de que circulara la historia del WSJ, mientras reiteraba las cifras $50B / $100B / $830B y advertía que la estructura del acuerdo aún podría cambiar, un recordatorio importante de que los números de línea no siempre se traducen en efectivo transferido de inmediato.
3) Conversaciones entre liderazgos: Jassy y Altman en la mesa
Un detalle que da más peso a las negociaciones es quiénes las lideran según los informes. Reuters informó que el CEO de Amazon, Andy Jassy, está involucrado en las conversaciones con el CEO de OpenAI, Sam Altman, lo que indica que las conversaciones no son meramente exploratorias a nivel de desarrollo comercial.
La participación a nivel de CEO suele sugerir que la conversación abarca más que una inversión puramente financiera. En acuerdos de esta magnitud, las partes a menudo negocian un paquete: capital, compromisos comerciales, reservas de capacidad en la nube, acuerdos de co-venta o acceso preferente a modelos para ciertas líneas de productos.
Dicho esto, la participación de un CEO no garantiza que el acuerdo se cierre. También puede reflejar apuestas de alto riesgo y alta incertidumbre, particularmente cuando deben resolverse cuestiones de escrutinio regulatorio, conflictos competitivos y gobernanza (quién controla qué y bajo qué condiciones) junto con la valoración.
4) Por qué OpenAI necesita tanto dinero: centros de datos, potencia de cálculo y una nueva curva de costes
Reuters apuntó a un motivador clave detrás del empuje de la recaudación de fondos: OpenAI está “gastando mucho en centros de datos”. El entrenamiento y despliegue de modelos de vanguardia demandan cada vez más potencia de cálculo masiva y continua, convirtiendo el liderazgo en IA en una carrera de infraestructura tanto como en un concurso de investigación.
También es por eso que las grandes tecnológicas y las principales fuentes de capital están “compitiendo por forjar asociaciones”, según Reuters. Cuando la base de costes está dominada por GPUs, energía, refrigeración y redes especializadas, la capacidad de una empresa para asegurar capacidad fiable a largo plazo puede importar tanto como sus avances algorítmicos.
En ese sentido, una mega-ronda no solo extiende la pista de despegue; puede asegurar el suministro estratégico. Un gran inversor con ADN en la nube y logística (como Amazon) podría potencialmente ayudar a OpenAI a asegurar capacidad a gran escala, directa o indirectamente, mientras también alinea incentivos en torno a proyectos de infraestructura de larga duración.
5) El ángulo de AWS: de la dependencia de Microsoft a una realidad multi-nube
Un resumen del Wall Street Journal (vía el Benton Institute) señaló que OpenAI dependía previamente en gran medida de Microsoft para computación, pero que OpenAI cerró un acuerdo con AWS en noviembre de 2025 para comprar 38.000 millones de dólares en servicios de computación durante varios años. Esa relación comercial cambia el telón estratégico: OpenAI ya no se percibe como una historia de una sola nube.
Si Amazon llegara a invertir hasta 50.000 millones, podría reforzar la relación con AWS y potencialmente remodelar cómo OpenAI asigna las cargas de entrenamiento e inferencia. También podría dar a Amazon un asiento más cercano al núcleo de las hojas de ruta de modelos de vanguardia, aunque los detalles importarían enormemente, especialmente en torno a la exclusividad o el acceso prioritario.
Informes del Financial Times (28 y 29 de enero de 2026) añadieron un contexto más amplio, indicando que OpenAI ha estado discutiendo inversiones importantes con Microsoft, Nvidia y Amazon, con Amazon mencionado en algunos escenarios por “10.000 millones de dólares o más”. En conjunto, el panorama es el de una estrategia de OpenAI que combina formación de capital con asociaciones de infraestructura diversificadas.
6) Quién más podría participar: Microsoft, Nvidia, SoftBank y una mesa concurrida
Varios informes indican que la recaudación de OpenAI no es un evento bilateral exclusivo con Amazon. El Financial Times describió conversaciones que involucran a Nvidia y Microsoft además de Amazon, sugiriendo una ronda donde los inversores estratégicos pueden buscar alineación en chips, nube y distribución.
Algunas coberturas también mencionaron a SoftBank como parte de la carrera más amplia por asociaciones y financiación. Reuters describió a las grandes tecnológicas y a SoftBank compitiendo por forjar alianzas, lo que encaja en un mundo donde los activos de IA más valiosos no son solo los modelos, sino los ecosistemas a su alrededor: adopción por desarrolladores, despliegue empresarial y acceso a cadenas de suministro de computación.
Incluso medios sensacionalistas y observadores de mercado se sumaron a la narrativa de “grandes nombres en la mesa”. The New York Post enmarcó las conversaciones como “avanzadas” y repitió temas de una recaudación de 100.000 millones y una valoración de ~830.000 millones, al tiempo que señaló discusiones de participación que involucraban a SoftBank, Microsoft y Nvidia, ilustrando lo amplio que se ha vuelto el perímetro del rumor.
7) Qué podría querer Amazon: acceso a modelos, integración de producto y apalancamiento en la nube
La lógica estratégica para Amazon va más allá de un retorno financiero. Nasdaq/RTTNews informó que las discusiones incluyen la expansión del acuerdo de computación y el posible uso por parte de Amazon de los modelos de OpenAI en sus productos, un ángulo consistente con la amplia área de actuación de Amazon, desde retail y logística hasta dispositivos y software empresarial.
Una asociación ampliada podría permitir a Amazon acelerar capacidades de IA allí donde ya compite agresivamente: herramientas para desarrolladores en AWS, flujos de trabajo de productividad y empresa, y experiencias de consumo que dependen de búsquedas, recomendaciones e interfaces conversacionales de alta calidad. En teoría, una mayor alineación con OpenAI podría acortar el tiempo de llegada al mercado de funciones avanzadas.
Al mismo tiempo, cualquier integración tendría que sortear cuestiones de marca, datos y control. Los despliegues de modelos grandes plantean problemas en torno a la predictibilidad de costes (inferencia a escala), seguridad y cumplimiento, y riesgo de dependencia, especialmente si los productos de Amazon se vuelven estrechamente acoplados a una hoja de ruta de modelos externa.
8) Sentimiento de los inversores: “Wall Street se enfría”, pero la carrera armamentista de la IA continúa
Axios señaló que Amazon está en conversaciones para invertir hasta 50.000 millones incluso cuando “Wall Street se enfría” respecto a nombres vinculados a OpenAI, añadiendo un punto importante: el entusiasmo del mercado público puede desvanecerse aun cuando el capital privado y los inversores estratégicos sigan dispuestos a financiar apuestas intensivas en infraestructura.
Esta desconexión a menudo aparece cuando los costes son inmediatos pero los ingresos están fechados a largo plazo. La IA de frontera puede requerir años de gasto intenso en computación y talento antes de que emerjan economías unitarias claras a escala, especialmente si la presión sobre precios se intensifica a medida que proliferan modelos abiertos y cerrados más capaces.
Aun así, los inversores estratégicos a veces operan con una calculadora diferente a la de los mercados públicos. Si poseer influencia sobre la capacidad de modelos fundamentales mejora la retención en la nube, el empaquetado empresarial o la adhesión a la plataforma, el perfil de retorno puede justificarse incluso si los márgenes a corto plazo parecen presionados.
Por ahora, la descripción más precisa es la más simple: según los informes, Amazon está explorando una inversión masiva en OpenAI, potencialmente de hasta 50.000 millones de dólares, pero las negociaciones están en una fase temprana y la estructura final puede ser muy diferente de la cifra en papel. La cobertura de Reuters, repetida por el WSJ, TechCrunch, Axios y otros, subraya tanto la escala como la incertidumbre.
Si Amazon llega o no a convertirse en el mayor nuevo patrocinador de OpenAI, la conversación en sí revela hacia dónde se dirige la industria: una fase intensiva en capital donde los centros de datos, los contratos de computación y las asociaciones estratégicas determinan quién puede construir y desplegar los sistemas más capaces. Si la ronda de OpenAI realmente se acerca a los 100.000 millones con una valoración de ~830.000 millones, no solo será un hito de financiación, será una señal de que la próxima era de la competición en IA se libra con infraestructura, balances y control del ecosistema tanto como con código.